ESCRIBE; DESPUÉS LO PIENSAS

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Anti-listado 2012: dónde están las escritoras

domingo, 30 de diciembre de 2012
Como todos los finales de año, llega la hora de hacer listas con lo mejor de. No podía faltar, entre tanto ruido, los libros de 2012. Una lista imposible que voy a ahorraros, porque he leído lo que me ha dado la gana en cada momento y no las novedades, culpa de un bolsillo muy ajustado. Por contra, vengo a hacer una suerte de anti-listado furibundo del hecho en sí de las listas fin de año, que otra vez (366 días mediante, encima uno más) exhiben el mismo error que se repite, y se repite, y se repite... y no pasa nada, se mira hacia otro lado con supuesta vergüenza culpable. Lo siento mucho; me he equivocado y no volverá a ocurrir. Pero ocurre, al año siguiente.

No queréis ser como K, no

viernes, 28 de diciembre de 2012
Las aguas han vuelto a su cauce, nadie se acuerda ya de mencionar a Kafka. A excepción de los que se hayan enganchado al apartado cultural Diario Kafka, que deben soportar el logotipo del checo pasado por amarillo, y alguna que otra cita, que el community manager comparte en Twitter de vez en cuando para animar a la lectura.

Le dream - ¿Proyectos? - Ayúdame, maya

domingo, 23 de diciembre de 2012
Le dio al chico un fuerte coscorrón en la cabeza.
- Tú piensas que tus sueños existen aquí, dentro. Pero yo me encuentro a mí mismo en todas partes, así que, ¿quién sabe qué parte de mí está soñando con otra parte?

Curry, jengibre y anís

viernes, 21 de diciembre de 2012
Por las mañanas pido siempre un café para llevar, en uno de estos vasos de plástico con tapa. Me dan también un sobre, con poco azúcar y un palo blanco que sirve de cuchara-removedor.

El líquido que llaman café está malo malísimo, pero lo sigo pidiendo todos los días, a veces sin abrir la boca porque ya lo tienen preparado en la barra cuando me ven entrar.

El 'establishment' hipócrita

jueves, 20 de diciembre de 2012
Otro granito de arena más, pequeño y ridículo. Estaba aquí sentada en la oficina, cuando empecé a escribir este post. No es mala idea eso de que el Fin del Mundo sea mañana, por qué no. Decido aprovechar estos minutos en rebeldía.

Estaba aquí sentada, como digo, sin hacer nada. Porque se supone que es un trabajo lo que escribo en el ordenador, pero no pagan (día 20 de mes, ojo, y era el 5). Así que gasto el tiempo en escribir en el blog, que tampoco pagan, a menos que pinchéis por caridad en los anuncios Adsense que he puesto por ahí...

Vueltas y vueltas

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Diría que el Periodismo es una mierda, así en general. O también podría decir que la casta empresarial sigue anclada en tiempos del Lazarillo de Tormes, y los empresarios siguen pensando que, pobrecitos, ellos ocupan esa desfavorable condición de Lazarillo muerto de hambre y deben emplear toda la picaresca a su alcance para sobrevivir. 

A costa de lo que sea.

Un relato de domingo

domingo, 9 de diciembre de 2012

[1]

Los reporteros han recogido sus cacharros y ya se han largado. Vuelvo al cuarto para observar la estantería. Es un auténtico asombro, cómo he podido escribir tanto, les decía a cámara. La frase me araña de sorpresa al pronunciarla, la frase tiembla en mis ojos ahora que estoy completamente a solas.

Premios libros y literatura 2012

jueves, 6 de diciembre de 2012
Pues eso. Que un día festivo lo tiene cualquiera. Y con más curiosidad que posibilidades, me presento a este concurso navideño, a ver qué pasa. Los organizadores, Libros y Literatura, le dan la utilidad de promover los blogs literarios (que no me resulta interesante, porque insisten en que los de reseñas son los literarios). Lo otro sí que es más interesante y útil, un par de eReaders y un montón de libros de regalo. Eso ya está mejor.

Una de generaciones que lloran mucho


Tan bonito y limpio el ensayo de Meredith Haaf sobre la Generación Perdida. Supongo, no me lo he leído. Estoy de generaciones (literarias y demográficas) hasta el mismísimo.

Tampoco creo que vaya a léermelo. Las reseñas son suficientes para entender que la chica de Múnich va a contarme otra milonga, la misma realidad edulcorada que sale en los medios españoles, entre las líneas de opinadores que son muy felices porque, claro, escriben porque les pagan o algo parecido.