Y cuando te dije



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Sólo para ti, con tilde


Una entidad fragmentaria, una letra demencial. Unos acordes y unas risas, nueva letra demencial  y fragmentos de entidades que se retuercen. Qué es todo si no son pedazos de piel desafinada que te sacudes de los hombros (caspa) y argumentos en cuadrícula (la caspa) y más letras demenciales en el contrato de permanencia.
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Acumulación y praderas


Han regresado los viejos tiempos. Esto es: me he despertado 10 minutos antes de que saliera el sol, lo justo para poner una cafetera nueva.

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Doors of Perception



Cada vez que sueño con puertas me cago viva.

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Rumbo a febrero

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Pedazos combinados: Vilas-People, Tierra ignota, recitales varios


En la sucursal de Unicaja, antes Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Ronda y Antequera y después hiperfusionada con Cádiz, Almería y Jaén, una entidad más malagueña que un puñado de boquerones en vinagre ensartados en una biznaga y ahora con oficinas tan lejos como Valencia, Alicante o Madrid, en esa esquina central del barrio, decía, es donde el abuelo revisaba algunas mañanas los ahorros de toda una vida, y después se traía los folletos de un montón de cosas que ya se celebraban esos años. Un tiempo ignoto en el que la única manera de enterarse de esas mismas cosas -para la gente de a pie- eran los folletos de entidades convocantes o por los anuncios en prensa. Cuando se leía el invento llamado prensa, en papel. Para que sirva de algo todo eso que escribes.

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Existence

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Prósôpon


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La llave maestra


Es inofensiva. Parece una señora cualquiera, de aspecto hippy por su mochila, algunas arrugas en un rostro cansado. Quizá 50. Quizá 57 años. Se sienta en el banco de la plaza y saca un periódico.
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#Semana 5 y 6# Pum y Reset - El reto de los 30 días


Abandono total.

Silencio total. 

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Fuego con fuego

original Biblis (1884) - W.A. Bouguereau

«No me dormí hasta más de las 7 de la tarde, y hasta las 11 de la noche no me desperté» 

Justo lo que he hecho hoy.

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Cuarentones


La pregunta está planteada con toda la candidez del mundo, con curiosidad pura y sin maldad, porque a quién si no se lo pregunto mejor que a un protagonista directo. Podría sonar irritante, igual que esa curiosidad tan estúpidamente heterosexual por preguntarle al primer amigo que se hace gay [sic] cómo funciona la relación en los aspectos morbosos (los que realmente importan).
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Nuevo poemario: Oleaje - Edición vintage


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#Semana 4# Las viejas costumbres y no hace falta tanto curry en la comida


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No existe la página en blanco - El bloqueo del escritor es un mito


 
He leído el tres mil millonésimo artículo sobre miedo a la página en blanco. Siempre pico, siempre acabo leyendo la misma basura. Es un tema que aparece, antes o después, en los sitios literarios o relacionados, y genera la misma inquietud por su planteamiento único sobre la cuestión. 

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¿Que ya son las 6?

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#Semana 3# Abandonad toda esperanza...


 ... ¡Oh vosotros los que entráis!


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Mano, pincel, bolígrafo

Ay qué dolor
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#Semana 1# Probar que no puedes ser escritor



Como me he quedado tan traumatizada con el antimanual No puedes ser escritor de Rafael Sarmentero, perdón, del Genius, he decidido copiar el consejo número 96 (cómo escribir una novela -parte 2) porque a los geniuses se les copia, que para eso lo son. 
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El jilguero y otros sueños



En 1993 Shania Abadú escribió el libro titulado El jilguero, donde se narraba la historia de una protagonista sin nombre que se encuentra en la calle una cría de este pájaro y lo lleva a su casa. En vez de meterlo en una jaula tradicional, demasiado pequeña, lo coloca en una grande, en contra de los expertos criadores que aseguran a la prota que el bicho no aprendería a cantar con tanto espacio. Pero el pájaro sí lo hace. Demasiado, quizá, porque la protagonista descubre que el jilguero le habla. Y que si lo saca de la jaula, en vez de escapar, se acerca a otros animales y estos también hablan

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La Sombra y el exceso de creatividad

original by Lauren K. Cannon


El concepto psicoanálitico de la Sombra es uno de los más alucinantes dentro de todos los elaborados por el autor suizo Carl G. Jung. Sombra es nuestra parte inconsciente donde se entierra aquello que no queremos ser o rechazamos, en contraposición al Yo consciente (Ego), aquello que de manera racional somos (creemos que somos o nos definimos como tal, porque también somos sombra). 
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La realidad que imita a la ficción que imita a la realidad infinita


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Trozos de arena



Fuerte como un olivo,
flexible como un olivo,
que lo varean y aguanta.


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Redes elegidas y la soledad infinita


El primer estado oficial que publiqué en Facebook se remonta a 2010, y ya era una queja irónica sobre el final de la serie "Lost". Mientras todos se volvían locos con la retransmisión en directo -horario norteamericano- del último capítulo, los problemas técnicos de la emisión simultánea y el no cierre de varios detalles de la trama, mi noche en vela la dediqué a pelearme con la incomodidad visual que me provocaba -y me sigue provocando- ese tono exacto de azul web.

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La risa infinita


Mastico mis labios empapados en sudor. He visto estrellas de mar, vivas, cuando la marea desaparece varios metros. No un adorno disecado de colores imposibles (rosa o verde), tampoco pegadas al cristal de un acuario; vivas, en las paredes de roca. Y por supuesto -la primera vez en 35 años- he despegado una para tocarla con morbosa curiosidad. Extiende unos tentáculos pegajosos para adherise a la palma de mi mano; las cinco puntas deformadas, se mueve. Sin ojos se mueve, cómo sabe dónde ir, cuando la devuelvo a la pared llena de algas y ahí se queda otra vez. Seguimos nuestras vidas, ella bajo el agua y yo por encima de la superficie.

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Horario



Puro morbo estadístico es el que me lleva a hacer un cálculo, aproximado, de en qué utilizo el tiempo que gasto últimamente, desde que despierto sobre las 8 de la mañana. Por hacer matemáticas de una vida improductiva. 
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Regresar al mar


Cuando la gente corriente del mundo civilizado se estresa u otros derivados negativos, tiene extraños comportamientos para calmar la ansiedad. Atiborrarse de comida basura, helado de chocolate y porquerías varias; comprar cosas para sentirse mejor, como ropa nueva; darse a la bebida, a las drogas o a las putas; pagar el mal humor con alguien inocente, a quien le importa bien poco si te mueres dos veces seguidas.

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Cosas que he aprendido


Tras 20 minutos en total, no más, de carrera, de correr, footing, running que llaman ahora, pero un millar de kilómetros o un centenar andados, después de 5 billetes distintos, 4 estaciones y 2 aeropuertos diferentes, lo único que he aprendido es...

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Regresar a Debod

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Hormigas


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Redención


Dormía, se supone que dormía, en un campo de heliotropos o helianthus o helio algo, construido según fórmulas químicas. Extraña primavera onírica que se esfuma cuando toca encogerse hasta la mínima expresión, sobre la almohada, permanecer un rato ahí sin respirar. 

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El largo camino hasta aquí



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#Agosto


Se agotan los títulos. 
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Lunae - Lunes - Superluna


Abrir la caja de los truenos,
el cajón de mierda,
la caja de Pandora, 
el baúl de la Piquer, el de Karina, el arca de la Alianza, Indiana Jones en busca de la Chancla Perdida -y sin calcetines-, 
sácate el Diccionario de sinónimos y antónimos Espasa Calpe de la puñetera boca. 

El exacto momento en que la hoja empieza a romperse; la cerilla, cuando prende; la letra capital en la esquina superior izquierda, y quizá, quizás, una "s" perdida en el camino. El segundo antes, en blanco, de que empiece la primera nota del primer acorde en la canción.

Quitarle, en definitiva, el precinto a un paquete de 500 folios. Y cagarla.




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Sin filtros


Tan de postal, la imagen. La luz real, sin ningún tipo de filtro, sobre un ejemplar de Vanessa atalanta (¿Vanessa? ¿quién le ha puesto ese nombre?). Con su gracioso naranja sobre fondo marrón oscuro, sus manchitas blancas y sus motas azules en las esquinas.
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Hojas de arena


El desagradable entretenimiento que tengo es darle la vuelta a las caracolas y esperar que salga el bicho, porque aquí todo está vivo, y después dejarla en su sitio, adherida a la piedra de donde la saqué, la mayoría no consigue saber dónde está, apenas un par de antenas que simulan ojos (primas de caracoles y babosas), devolverlas a la piedra, tampoco les importa rodar en las profundidades o que las lleve la corriente... no tienen prisa, tampoco tienen miedo...

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El libro en la playa


Tú me acompañarás.
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El pan y la sal

Un buzo ahí arriba, a la izquierda

La gente siempre está dispuesta a creer. Sea en lo que sea. Tú estás dispuesto a creer. Siempre hay algo más, y si no lo nombras con el título de algún dios, de alguna diosa, entonces lo etiquetas con el nombre de ciencia. O de poder. El poder humano, disimulado con la etiqueta de "política". Adscribirse a un partido, de un lado u otro del centro del campo, diluírse, creer en ese poder superior. 
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La gente normal


Si no tengo para comer, no puedo pensar en política ni en hablarte de Israel.

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Días epagómenos [en julio]


He estado cinco días fuera, como los días epagómenos del Antiguo Egipto, aunque se ha alargado en una semana completa de puro silencio. Sé que esos cinco días, traspasados al calendario actual, caen a finales de junio, por el solsticio de verano, y después han ido cambiando porque las estrellas no paran de moverse. Aun así, y sin ganas de hacer cálculos (y porque no encuentro la página de egiptología con su software para hacer números, que probé allá por 2003, números que contradicen las fechas que da Wikipedia) vienen a ser las mismas jornadas, simbólicas, fuera del tiempo. 

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Exposiciones que vi sin querer


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Beta


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Esto es lo que queda...


Esto es lo que queda de ahora, hace un año. Lo que se ve y lo que no se ve. Se ve la mesa, por ejemplo, sin churretes pegajosos. No se ve la pantalla del ordenador, donde los archivos cuadruplican el número de libretas. Que no todo va a ser engordar el callo en el dedo del bolígrafo, hay que repartir el borrado de huellas digitales entre 10. 

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Techo



Esta nueva caja para ti, que se deshace. Quizá un nuevo vestido y un perfume, un agua eau de rosas machacadas como adornos. El roce de nuestras telas es suficiente para que caiga el sol por un lado del precipicio, el fin de la Tierra-tierra está al volver la esquina y encontrarte en otro rostro que no me reconoce.
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Paseos


Paso al lado de Saúl Pushkin cuando todavía no sé que es Saúl Pushkin. ¿Quieres uno? Son poemas, dice. Un montón de rollos de papel blanco, atados con cinta dorada. Me interesa, así de repente, aunque admito que sólo llevo 72 céntimos en la cartera en ese momento.

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Tatarabuelos de Baalbek



El que cree que sabe mucho, no abre la puerta a otros. 

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El manifiesto Josef


Esta historia comienza a las puertas del cementerio y termina en el cementerio. Terminará. A las puertas de otro. Cuando vaya, cuando consiga ir, si es que hay sitio porque más de 20 personas están consultando el precio de esta ruta ahora mismo, según parpadea la frase en rojo.

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El boli destiñe



Ese borrador me va a matar. 

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Mira, niño, mira lo que no fue.
Mira lo que queda de ti. 
Este año no hay Doodle, porque es un número impar, una cifra un poco fea que no cuadra. Hay cosas más importantes.

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