Un día más

Voy a hacer de tu vida un infierno...
porque no podrás olvidarme
pero será culpa tuya nada más
y de tu cabeza y tus ideas.

Voy a hacerte un infierno
a tu medida
donde cada paso y cada encuentro
te recuerde a mí
y a mis circunstancias,
cada mirada sea lo que ya has visto
de forma significativa
cada mano,
la que hayas tocado previamente sin control,
sin conocerme,
todo sea para un infierno bonito
y unas llamas bonitas
donde no puedas arder
porque sigues esperándome.
 

1 comentario

  1. Arder en el infierno, o incluso en otro lugar, se me antoja deliciosamente wagneriano.

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